Final Fantasy VI - Análisis [ProbetaDeJuego]


La saga Final Fantasy para mi y en la actualidad se divide en tres etapas importantes. Las entregas "tradicionales", las "3D" y las modernas, a las que llamo sin demasiado cariño "Enix Fantasy". No solo por una cuestión personal. Hay similudes que los unen y diferencias marcadas entre estos tres periodos. He querido hablar sobre la última entrega de la etapa tradicional aunque me parezca una tarea titánica. No creo que pueda añadir algo que no se haya dicho. Su creación, la vida de sus desarrolladores, sus influencias, la evolución de su estudio... de modo que trataré de sintetizar.

Squaresoft sacó en 1994 Final Fantasy VI y fue desde su día y hasta hoy de los RPGs mejor valorados de la historia del videojuego. Ha tenido ports para multitud de plataformas y no hay un claro ganador al respecto. La versión original de SNES es la más pura pero contiene bugs y exploits que fueron corregidos en posteriores entregas. La de GBA tiene contenido adicional que no se pudo introducir originariamente pero se redujo la dificultad y tanto el chip de sonido como su apartado gráfico, empeoraron. La de PlayStation tiene secuencias cinemáticas pero añade breves espacios de carga. La de Steam es la más accesible pero se toma demasiadas libertades modificando el material original. Que cada cual elija. No hay un consenso.

Sin estos tíos la cosa no sería igual
Final Fantasy VI comienza con una incursión en un páramo nevado, soplando el viento y a bordo de unos mechas conocidos como Magitek. Terra, la principal chica de esta historia, junto a otros dos miembros viajan hacia el poblado de Narshe con la intención de capturar un esper, una poderosa criatura mágica. No tardará más de un par de minutos en dar grandes giros, presentar a carismáticos compañeros y hacernos peregrinar por un mundo de magia y aventuras atravesando sus pueblos y geografía. Reunir miembros, visitar lugares y fortalecernos hasta ser capaces de enfrentarnos a una calamidad que ponga el mundo en jaque será la premisa que nos vende, dicho de manera muy básica.
Esta entrega de Squaresoft ha sido trabajada con mucho mimo. No sería un buen trabajo de esta compañía sin su generosa cantidad de momentos que se graban para siempre en la memoria, ya sea por lo absurdo, lo triste o revelador de cada uno. Hay personajes que se recuerdan para toda una vida y con razón. Si lo habéis jugado, seguro que ya ponéis imágenes.

Existen catorce personajes jugables y aunque son demasiados como para aprovecharlos al nivel de otros juegos, no puede negarse que la mayoría han tenido su gran papel. El propio director, Yoshinori Kitase. comentó que uno de los objetivos fue que ninguno de ellos fuese un claro protagonista. Terra podría considerarse tal pero hay cantidad de momentos donde ni siquiera la controlamos. Resulta asombroso como han conseguido dar peso a tantos y que funcione, siendo pequeñas piezas de un engranaje narrativo mayor.

El currazo que hay a nivel de detallados sprites es brutal y como para terminar de dejarte impresionado, esta sexta entrega implementó un uso primitivo del 3D para ciertos momentos con el Modo 7, usado de forma recurrente en juegos de SNES pero no antes visto en la saga. Con la banda sonora, como lleva siendo siempre, no puedo poner pega ninguna. Nobuo junto con el resto del equipo fueron absolutos maestros con un gran dominio y conocimiento del hardware de la consola.

Hay contenido que podemos perder para siempre.
Eso sí, con los jefes secretos no tendrás esa suerte.
Jugablemente, es el clásico JRPG. Mantiene el sistema de ATB de sus dos últimas entregas (que se rellene la barra de tiempo para atacar) y por primera vez permite cambiar entre personajes para elegir el orden de sus comandos. La variedad de magias, enemigos, habilidades y estados alterados, hacen el sistema de combate más denso que otras entregas.

¿El punto fuerte? Los esper. Pueden equiparse a un personaje y a medida que se gana batallas, se aprenden magias vinculadas a ellos. Da un aliciente extra para batallar y podemos hacer que cualquiera tenga los que queremos con sencillez y comodidad. También introducen el "Golpe letal", que sustituye el ataque normal cuando se cumplen ciertos requisitos y estamos de suerte. Pocas veces se verán pero son la semillita de los ataques límite de futuros lanzamientos.

Ahora lo feo. Catorce personajes está bien sobre el papel pero... no se puede abordar tanto. Subir de nivel a todos o estar combatiendo para que aprendan todos magias requiere una inversión de tiempo bárbara. Al principio hay dinero de sobra para renovar el equipo de todos los personajes pero cuando ya hay diez... nos fundimos todo el dinero en la tienda y no da para todos. No abarca. Eventualmente lo que merece la pena es centrarse en unos pocos y dejar al resto completamente abandonados. Por no decir que hay algunos mucho más útiles que otros y los que llegan muy avanzados en el juego no son tan versátiles como quienes ya adquirieron un buen repertorio de magias. Esto pasa factura cuando el grupo se divide. Nos podemos quedar atascados si no gestionamos bien las unidades.

Otros problemas menores es que las ubicaciones que visitamos, no son tan memorables. Tenemos cosas como Figaro, el tren o el teatro pero lo que son los pueblos... son casi todos iguales. Las montañas, los bosques y las cuevas... no tienen encanto. En ese sentido se nota muy arrastrado a los viejos Final Fantasy, donde esas ubicaciones naturales son más un punto de paso como mero hábito. Son zonas a rebosar de encuentros enemigos y desorientación y eso ya no ha envejecido tan bien.

¿Lo recomendaría? Sí. Viéndolo con perspectiva es algo soberbio. Aunque quizás muy largo. Puede que sea la edad, la falta de tiempo o que he jugado cosas increíbles que no demandan semejante duración pero... son más de cuarenta horas. Tened eso en cuenta.





"Mejor batalla final ever"
Por: Orgem
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