Kingdom Hearts III - Análisis [ProbetaDeJuego]


Han pasado muchísimos años desde que prometieron una tercera entrega de Sora y compañía y por fin, tras innumerables retrasos, tras una ristra de lanzamientos secundarios para saciar a fans pero que serán necesarios aquí, ha llegado. Disney y Square han sacado su gran obra. Nomura ha capitaneado este barco, ha pasado por mis manos y puede pasar por las vuestras ¿Mereció la pena esperar?

No se corta. Ya en sus primeros minutos pegando fuerte.
Eso es... una pregunta difícil de responder. Hay un público diverso preparado para este juego. Aquellos  que no han jugado nada (cosa que desaconsejo si queréis empezar por aquí), aquellos que jugaron las entregas numéricas (que muy a mi pesar están en las mismas) y quienes jugaron todo (hasta en móviles). Pero es que además influye el factor tiempo (si se ha jugado todo relativamente pronto o llevamos más de una década siguiendo las aventuras). Hay un público de 15 años... y un público de casi 30.

Kingdom Hearts III no te va dar una cálida bienvenida si no has estado detrás de lo que ha salido. Está enfocado a un público fiel y activo y si no ha sido tu caso, es imprescindible contar con un [resumen muy bueno y detallado] o jugar [el recopilatorio The Story So Far] para esta misma consola. Este es su primer gran lastre ya que asumir que cualquier jugador vaya a estar dispuesto a pasar por nueve títulos antes, es tener mucha fe. Hay vídeos que resumen todo en su parche 1.03, pero son más para refrescar que para introducir a una persona toda la historia. Este modelo de negocio que se dedica a no cerrar y alargarse para vender el resto de entregas es nefasto y aquí pasa factura. Y la cosa es que incluso tomando el esfuerzo y el tiempo de abordar el juego como se tiene que hacer... no merece la pena. El final a la larga no dejará satisfecho a nadie. Yo tras lo visto, me bajo aquí.

No voy a entrar a detalles de la historia pero... hay decisiones terribles. Garrafales. Catastróficas. Y son demasiadas. Cualquiera con dos dedos de frente verá que se pudo hacer infinitamente mejor. No por expectativas porque en mi caso no habían, si no por un guión muy pobre y desapego con sus personajes. Parece haber sido escrito con prisas, sin ganas o por chavales. Tiene sus momentazos donde te dejas llevar y da carpetazo a muchas tramas abiertas... pero ya está. En cambio, nos dejan claro que lo que hacen es improvisar y que han perdido el interés de lo que cuentan. Quien haya seguido la trama hasta aquí debería ser realista del estado de esta saga y no tener las expectativas por encima del suelo. Si juegas a esto, no lo hagas por la historia. No le des importancia a algo cuyos creadores pasan.

Esta foto va a ser mi "Gerald de Rivia en la bañera".
Dejando todo eso a un lado. ¿Es bonito? ¿Es divertido? ¿Se juega bien? ¿Se disfruta? El resto del análisis estará enfocado hacia veteranos. Voy a dar por supuesto que conocéis elementos y mecánicas de juegos previos. Si no, me remito a lo de antes. Juega The Story So Far.

En Kingdom Hearts III volvemos a los mundos de Disney y aquí vienen los primeros cambios que podrán gustar o no. Atrás quedan películas de animación 2D para dar paso a otras más modernas del universo de Pixar y Walt Disney Pictures, pero no diré cuales. Considero que es mejor la sorpresa y no dar por hecho lo que el resto sabe, ya que los leaks oficiales han deteriorado mi experiencia. Nada más comenzar la aventura hay un prólogo llamado Kingdom Hearts 2.9 en lo que será el único mundo de paso obligado basado en películas 2D. Esta escisión del resto del juego tiene un motivo. Este mundo estuvo en desarrollo una barbaridad de años (incluso antes de esta generación) y se notan carencias puntuales en colisiones, físicas de algunos objetos y modelados de personajes. Logran sembrar una semilla de decepción pero una vez superado e iniciado Kingdom Hearts III con todas las de la ley, esos problemas quedan solventados para el resto del juego y la calidad mejora sobremanera.

Novedades jugables no hay pocas. La más importante es que podemos equipar tres llaves espada para cambiarlas en mitad del combate. Llenando un medidor de ataque, pueden transformarse en otras armas y realizar combos en área más agresivos. Cada transformación tiene un moveset, pueden adquirirse hasta segundas transformaciones y todas las armas valen gracias a un sistema de forja que las mejora. Por otro lado tenemos comandos conjuntos con Donald y Goofy o para llamar a atracciones que limpian el campo, pues la cantidad de enemigos que abordamos lo hace algo casi necesario. Hay elementos de juegos previos como los tiros certeros, las invocaciones o el parkour de Dream Drop Distance, pero salvo lo primero, el resto no tiene apenas presencia. Los comandos de reacción, tristemente faltan.

El que pensó esto como ataque es un genio o un loco.
¿Lo mejor? Que este juego es una maravilla técnica. La cantidad de enemigos animaciones, luces, partículas y colores hacen que sea todo un espectáculo visual nunca antes visto en esta generación ni en ninguna otra. Solo el tiempo dirá si esto queda como algo prodigioso o como un estándar para futuros lanzamientos del género. Honestamente, ojalá sea esto último y poder experimentar más cosas como esta. Hay un esfuerzo por buscar la espectacularidad en cada segundo y que todo sea un frenesí constante.

El combate es vistoso, satisfactorio y ágil. El resto del gameplay tiene combates aéreos, marinos o minijuegos varios para no caer en lo mismo. Si uno busca simplemente pasar un buen rato, recorrer mundos de Disney y apalear los sincorazón de turno, el juego cumple con generoso margen. Ahora, quien vaya con exigencias respecto a la eficiencia y profundidad del sistema de juego, tampoco va a estar satisfecho en este campo. La estrategia es pegar todo el rato y curarse. Ciertas magias y armas rompen el balance del juego. Las atracciones están bien las primeras horas pero acaban siendo un minijuego molesto que para el ritmo del combate. Tantos ataques en área matando enemigos a la vez no deja apreciar que cada uno tenga su diseño, patrones de ataque o interaccione con ciertas magias porque lo que hacen es pasar todos por la picadora. La IA es deficiente. Los jefes tienen demasiada vida pero no se traduce en fases con diferentes ataques. La dificultad, cero. Se puede jugar en difícil o con habilidades para no ganar experiencia pero el balance del juego sigue deteriorado y es buscar malamente la forma de hacer esto un reto.

Por último, hay guerra con el contenido postgame. Quien espere un Coliseo y superjefes, siento darle la palmadita en la espalda. Hay un superjefe soso y portales de batalla desperdigados por los mundos. Es una pena porque aquí se viene a repartir toñas, no a hacerse fotos pero... al César lo que es del César. Hay contenido postgame y supera tranquilamente las cuarenta horas. Y se me ha hecho más ameno y divertido que en el resto de la saga, las primeras visitas a los mundos y la propia historia. Explorar el espacio con la nave Gumi, surcar los mares, las misiones de fotografía o conseguir puntajes en minijuegos son algunos de muchos. Me preocupaba que fuese demasiado difícil o aburrido puesto que va fuera de la línea del propio juego pero... no. Y me ha hecho ver que el sistema de fabricar equipo y alimentos a base de ingredientes es bastante inútil pero entretenido de completar. Este un caso donde los trofeos enriquecen el juego y puede suponer la nota diferenciadora entre quienes pasen de conseguirlos y quienes lo intenten.

Tenemos tres grandes galaxias con mucho que descubrir... o ignorar.
¿Puntos donde me siento especialmente defraudado? Hay muy pocos jefazos de Disney y ninguno de Square. Toda presencia de personajes de Square ha sido borrada, aunque también diré que no les eché mucho en falta. Estaban muy de fondo. El jefe final, lo considero bastante flojo, poco imaginativo, desaprovechado y hasta mal diseñado respecto a lo que me tiene acostumbrado esta saga. No puede ser que enfrentarse a un compañero a mitad de juego nos de más guerra y sea más memorable. Ya no por un tema jugable si no también narrativo.

Hay pocos mundos (menos de diez) y el trabajo en cada uno es irregular. Algunos como Villa Crepúsculo, son un chiste. Otros son gigantescos y con varias localizaciones, siendo a la práctica varios mundos en uno (en contenido y duración). Como resultado, ciertos mundos se hacen largos y cargantes, especialmente si queremos terminar para ir a otro. La costumbre en la saga lleva siendo hacer uno y parar pero aquí se necesitan varias sesiones o unas cinco horas jugando sin pausa. Sumarle que los puntos de guardado están espaciados y que ciertas cinemáticas se acercan peligrosamente a los diez minutos.  He tenido que depender del autoguardado o dejar la consola en pausa varias veces porque no fui capaz de guardar cuando lo necesitaba. Ni que decir tiene que los mundos de Disney, como es habitual, ponen la historia principal en segundo plano y no avanza, comportándose como relleno hasta que alcanzamos el segmento final.

¿Merece la pena? Si no has jugado todo lo anterior, este juego no es para ti. Si has empezado la saga y llegado hasta aquí... trata de pasar un buen rato y no pidas más. Los mundos de Disney son una preciosidad, el combate es espectacular y el contenido postgame tiene su encanto. Quienes hayan madurado como para que le pesen sus incongruencias o tengan unas expectativas moderadamente altas respecto a la historia o su sistema de juego, no van a disfrutar con él. El juego no ha querido madurar con nosotros. Dejaría de ser lo que ha sido siempre y... hay que decidir si seguir de la mano o hacer de esto una despedida.



"Dios mío, Kairi... ¿qué te han hecho?"
Por: Orgem
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2 comentarios:

  1. Interesante análisis! La verdad es que después de pasarme el juego, sí que hay momentos en los que las cinemáticas me hacían rememorar a aquél MGSIV con escenas extremadamente largas y un gameplay, aunque interesante, entrecortado. Quizá es el precio a pagar después de tantas dudas y frentes abiertos en sus múltiples spin-off.

    Los mundos en general se me hicieron bastante ligeros, aunque es cierto que terminé la historia principal sobre las 30h y sin molestarme a buscar demasiado los coleccionables x'D

    Un saludo!
    Miquiprince

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    1. Se han pasado. No se lo perdoné a Metal Gear y no se lo perdono a este. Diez minutos de cinemáticas son una barbaridad. Yo me entretuve más y esperaba estar dos horas como mucho en cada uno. No cinco.

      Gracias por tu aporte.

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