Seabeard - Análisis [ProbetaDeJuego]


En el afán de encontrar buenos juegos para móvil, cada ciertos meses me da por entrar a la tienda de aplicaciones y meterle un buen repaso. En una de esas últimas incursiones descubrí un auténtico juegazo que salió allá por 2015 y la verdad es que me da mucha pena por el poco ruido que da.

Seabeard es, aunque no me parezca correcto definirlo así, un clon prácticamente idéntico de Animal Crossing que pese a estar limitado por ciertas cosas, mejora y amplía otras tantas. Ya por el hecho de estar para móviles y ser gratuito lo hace accesible para todos, convirtiéndolo en una potencial alternativa.

Los efectos de iluminación son un pasote.
Para aquellos que no estén familiarizados, ambos juegos son simuladores sociales que consisten en tener un avatar y hacer actividades cotidianas en una villa como conseguir comida y materias primas pescando, recogiendo cosas de árboles y demás. Vender objetos y conseguir dinero, relacionarse con los habitantes... todo pudiendo personalizar el avatar, la casa y parte del pueblo. Son juegos orientados a jugarse solo pero en ambos casos se pueden visitar pueblos de otros jugadores.

Seabeard no solo reúne esas características si no que tiene detalles de Animal Crossing que no esperaba encontrarme como que los objetos de las tiendas vayan rotando de forma diaria, que exista un ciclo día y noche, clima (como que al llover vayan fuera con paraguas)  o que artísticamente sea tan similar que no se eche en falta al otro para nada.


¿Pero tiene algo suyo? ¿Algo que los de Nintendo no tengan ya? Bastantes cosas. En Seabeard nosotros construimos las casas y hacemos crecer el pueblo. Podemos zarpar en barco y visitar otras islas realizando minijuegos por el mar. Islas donde se encontrarán las tiendas, casas y habitantes que nos mandan tareas diarias. A medida que se juega se desbloquean nuevas zonas, tripulación que nos asiste para ciertas tareas o mejores barcos y piezas para este. Podemos personalizar el aspecto del pueblo, el interior de todas sus casas y a nuestros.  camaradas. Cuenta con una cámara libre que nos permite rotar o hacer zoom para mirar todo el escenario. Existen edificios para procesar materiales, cocinar platos o realizar minijuegos. También podemos tener mascotas, luchar con monstruos y añade unas mecánicas de granja muy amenas. Poca broma.

Pero decir que es mejor en todos los aspectos no es verdad. Mientras que Seabeard ofrece todas esas cosas, se queda corto respecto a la barbaridad de prendas, mobiliario y personalización de interiores de AC. Los aldeanos no tienen ese humor, encanto o carisma, ni tampoco se reemplazan por otros o relacionan entre sí o contigo. Pero insisto, para ser un juego independiente, gratuito y de poco peso en el dispositivo, bastante me parece. Ya es cosa de cada uno valorar qué prefiere.

Lo del barco es muy "Phantom Hourglass".  Buen punto.
Y lo que se preguntará la gente a estas alturas será... sí, venga, pero "¿dónde está el gato encerrado? Porque el juego es gratis". Pues está en que Seabeard necesita de conexión para jugar y que utiliza "perlas" como una moneda que en ocasiones nos hará falta y que cuesta dinero real. Son necesarias para ampliar las ranuras del inventario o dejar más objetos en venta, saltarnos tiempos de espera o encargos tediosos... o para romper las rocas y ramas que no nos permiten construir nuevas casas en nuestra villa.

Pero la gran sorpresa es que es uno de los juegos más generosos que he jugado nunca en este sentido y paso a explicar por qué. Las perlas se pueden conseguir relativamente rápido jugando. Se pueden ganar desechando objetos en una recicladora o como pago por los recados que hacemos (y tenemos un flujo garantizado con las recompensas diarias). Los objetos para poder construir lo mismo, aunque sea lo único que se nos pueda atragantar. Y los tiempos... tiene su gracia. La ropa y el mobiliario no son simplemente decorativos. Tienen estadísticas y a medida que vamos teniendo más, se van reduciendo las esperas. Se venderán las cosas más rápido y reaparecerán antes. Si uno juega a diario consiguiendo las recompensas y tareas, no tiene por qué atascarse. Por unos 20 o 30€ en perlas podría mejorarse mucho la experiencia de juego y creedme: sería un pago merecido. Recomiendo utilizar las que dan de inicio para ampliar el inventario o de lo contrario tendréis problemas.


Y esto es todo. Es una pena que no sea tan popular y no haya tenido la respuesta que se merece porque esta son la clase de juegos en los que se ve mucho trabajo detrás y que de haber prosperado seguiría recibiendo contenidos nuevos para estas fechas. No descarto que mucha gente no pudiese jugarlo en su día por especificaciones (mi móvil actual ya me sorprende que lo corra). Lo que si es seguro es que da para horas y horas de diversión.



"¡Pero queredlo! ¿Por qué no lo queréis?"
Por: Orgem




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